Por Sandra Carmona Cabanilla
Directora en Alas para Crecer, centro multidisciplinar de Psicología y Pedagogía en Espartinas (Sevilla).
Crecer implica salir de la zona de confort, y eso puede resultar incómodo. A veces duelo. A veces confundo. A veces te obliga a soltar lo que te seguridad daba para abrir espacio a algo que aún no conoces. Y en ese punto exacto —entre lo que eras y lo que estás empezando a ser— aparece el miedo.
Un miedo que susurra: “¿Y si no puedo?”, “¿Y si no soy suficiente?”, “¿Y si me equivoco?”. Pero aquí está la verdad que casi nunca nos enseñaron: el miedo no es un freno… es una señal de que estás a punto de crecer. Como las alas antes del vuelo, el crecimiento incomoda porque te estás preparando para ir más lejos. En Alas para Crecer , te acompañamos en este proceso de soltar pesos emocionales y ganar impulso real en tu día a día. Imagina un espacio seguro donde explorar estas emociones con apoyo de profesionales.










